Trébol de cuatro hojas

Trébol de cuatro hojas

La superstición de que el hallazgo de un trébol de cuatro hojas puede traer buena suerte es tan antigua que su origen se perdió en la antigüedad. Una de las leyendas más antiguas dice que Eva, al ser expulsada del Jardín del Edén, llevó consigo un trébol de cuatro hojas. Debido a que el trébol era un poco verde del paraíso, su presencia en el propio jardín llegó a ser considerada como un presagio de buena suerte.

Según algunas tradiciones, una mujer joven que busca un marido debe ir en busca de un trébol de cuatro hojas. Si tiene la suerte de encontrar uno, debe comerlo. El primer hombre soltero que encuentre después de comer el trébol será el que se casará. Otra tradición de ganar marido o mujer es encontrar un trébol de cuatro hojas y colocarlo en el zapato a primera hora de la mañana. El primer miembro soltero del sexo opuesto encontrado ese día será el futuro cónyuge de uno.